Promovido por la UNESCO desde 2019, cada 15 de abril se conmemora el Día Mundial del Arte. Para celebrarlo registramos algunas impresiones en una de las actividades realizadas por la Facultad de Artes en el marco del “Laboratorio & Festival Modelo Abierto”, donde el nuevo espacio público fue telón de fondo.

El interior del edificio del ex Mercado Modelo cambió. Inflables multicolores para niñas y niños convivían con una pista donde no paraban de rodar skates, patines y BMX. Otros cruces, entre talleres, cursos y conciertos mostraban que el ahora Modelo Abierto es un espacio destinado para lo performático, que permite la convivencia y encuentro de diversas actividades.

Bajo esta gran estructura de acero, el sábado 2 de abril se presentó la obra “Timber” (Michael Gordon). La versión interpretada por el Ensamble de Percusión Montevideo Perceum contó con la colaboración del propio Gordon y de Michael McCurdy de Mantra Percussion y del Estudio de Música Electroacústica – eMe.

A partir de seis trozos de madera de diferentes tamaños, amplificados con micrófonos de contacto, el ensamble de percusión “apuntaba a lo intuitivo y lo sensorial”. Así lo percibió Pablo, una de las personas espectadoras, quien se definió como un autodidacta. Dijo no saber muy bien qué sucedía, pero que el diálogo entre quienes interpretaban se daba en ese momento, “como que lo que pasaba era algo único, también para el espectador”. Y reflexionó acerca de esa escena minimalista como “una matriz intuitiva que remite un poco a lo primitivo, a los primeros indicios musicales”.

Seguido de “Timber”, continuó “Marimbones” de Lukas Kühne que propuso al público un movimiento, y una experiencia envuelta entre esculturas y música.

En esta experiencia Camila, estudiante de la Licenciatura en Interpretación Musical, reparó en la riqueza de la escucha entre la y los artistas que se dio de manera improvisada en ese momento. “Escuchar lo que uno propone y proponer en base a eso, que es algo que se dio en esta instancia, que estuvo buenísimo porque se notaban las miradas, se notaban las intensidades que le ponían, los sonidos, como cambiaban en base a lo que uno estaba tocando”, contó.


Participar de la experiencia

Matías, también estudiante de la Licenciatura en Interpretación Musical, compartió una reflexión en relación a la experiencia de los públicos y el acceso a las artes. Matías observó que las grandes esculturas de madera habían estado dispuestas en el lugar, pero ninguna persona se acercaba a ellas previo a la performance. Eran entendidas como objetos lejanos o extraños. Sin embargo, “después de 30 minutos de haber estado contemplando y de cierta forma hablando el lenguaje musical, la gente perdió absolutamente toda restricción con respecto a los instrumentos”. Explicó que estar allí, participar y escuchar esa experiencia provocó “que se acrecentaran las ganas de ponerse en contacto con el instrumento”. Al finalizar, la barrera ya no estaba y se dio el acercamiento con esas esculturas. Muchas de las personas allí presentes probaron, sintieron y tocaron por sí mismas esos objetos sonoros. El juego fue el promotor.

 

Celebrar el Día Mundial del Arte en el marco de este tipo de actividades es una manera de reforzar los vínculos entre las creaciones artísticas y nuestra sociedad, impulsar diferentes expresiones artísticas y promover el acceso de todas las personas al arte. ¡Feliz día!